Fútbol Mundial vintage: La increíble Rumania de USA 94: héroes, no villanos

Por: José Gabriel Celis – @josegaceljose.celis@rotondadeportiva.com

Escribir un artículo de estas características antes, durante o después del Mundial de Estados Unidos 1994 era prácticamente un suicidio.

Era tal el favoritismo y el exceso de confianza de la Selección Colombia y de los medios de comunicación y periodistas de la época (varios de ellos aún vigentes), que igual que el cuerpo técnico encabezado por Francisco Maturana no miraron más allá de sus narices antes de enfrentarse con Rumania.

Los recuerdos están, son dolorosos para el hincha promedio de la Selección Colombia, sin olvidar que Pacho Maturana y los jugadores no tenían idea quién era ese tal Gheorghe Hagi, mucho menos sabían por qué rayos las banderas rumanas en el Rose Bowl de Pasadena estaban cortadas en la mitad.

Más que entender lo que fue el fracaso de Colombia en USA 94, hay que hacer un acto de justicia histórica con lo que fue la mejor selección rumana de todos los tiempos, que tenía talento y motivación de sobra.

Para empezar, Rumania en USA 94 lo único que hizo fue ratificar lo logrado en Italia 90, donde Hagi ya era el 10 de la Selección, ya que habían llegado a Octavos de Final en su regreso a los Mundiales tras 20 años de ausencia.

Ya en Estados Unidos, un plantel impecable tenía en su gestión Anghel Iordănescu, un técnico que sabía de sobra lo que era ganar al haber llevado al Steaua Bucarest a ganar seis títulos locales (cuatro ligas y dos copas), además de darle su primera y única UEFA SuperCup en 1986, con gol del “tal” Gheorge Hagi.

En las eliminatorias europeas ganaron el grupo a la Bélgica de Enzo Scifo, Michel Preud’homme, Franky Van der Elst, entre otros, marcando 29 goles y recibiendo 12, dejando en el camino, entre otras selecciones, a Checoslovaquia.

Bodgan Stelea era un líder en la defensa y bajo los tres palos imponía condiciones, entre Ioan Popescu y Gheorghe Popescu se encargaron de anular al ‘Pibe’ Valderrama, Gheorghe Hagi no se había ganado gratis su apodo del ‘Maradona de los Cárpatos’ y Florin Răducioiu venía de lograr doblete con el Milan, campeón de Serie A y de la UEFA Champions League.

Lo que hacía más peligroso de lo que ya era en el papel este equipo rumano (papel que en la Selección Colombia no vieron), eran las banderas rotas en las tribunas.

La Revolución Rumana de 1989, en la cual cayó la República Socialista de Rumania, en pleno fin de la Guerra Fría, generó como sentimiento popular recortar la bandera para eliminar la simbología comunista en el pabellón nacional.

En 1994, en Estados Unidos, no fue la excepción ver una que otra de estas banderas en la tribuna, pero todo el contexto de la revolución le dio brío a una selección que representaba más que nunca lo mejor del país.

Un capítulo aparte merece el que ya no es “tal” sino una auténtica leyenda del fútbol mundial, Gheorghe Hagi, figura en una época donde el “10” mandaba en el fútbol, e inclusive, este 10 tenía llegada y goles, por eso supo liderar a Rumania a lo impensado, eliminar en Octavos de Final a una argentina dolorida por la expulsión de Diego Armando Maradona por dopaje, el día en que “le cortaron las piernas” al ídolo ‘Albiceleste’.

Mientras tanto, Rumania seguía sorprendiendo al mundo del fútbol y de no ser por la traicionera tanda desde el punto penal ante Suecia, hubiera llegado a Semifinales, así como lo hizo Bulgaria (equipo que tendrá su espacio).

El final de USA 94 en Cuartos de Final no fue el término de esta generación rumana de futbolistas, que jugó en la Euro 96 y en el Mundial de Francia 98. Aunque desde entonces no juega un Mundial, Rumania volvió a la Euro en 2000, 2008 y 2016, y aún tiene opción de jugar en la Euro 2020.

Sin embargo, difícilmente Rumania vuelva a enamorar al mundo del fútbol como lo hizo en USA 94, donde fue uno de los animadores, un equipo para el recuerdo gracias a su categoría.

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