Clásico y Bohemio: El primer Embajador

Hace 60 años en el Estadio Centenario de Montevideo se disputó el primer partido de la Copa de Campeones de América -actual Copa Conmebol Libertadores- con una contundente goleada de Peñarol sobre Jorge Wilstermann. La primera edición del torneo sería obtenida justamente por El Carbonero. En esta oportunidad recordaremos al representante colombiano en esa competición, el primer Embajador.

Por: Rubén Casas – @Benchobohemio en Twitter

El impacto que tiene la Copa Libertadores en la cultura futbolera de nosotros los sudamericanos, es innegable. Parte de nuestra visión sobre el juego y amor por el deporte nació siendo testigos de la lucha de nuestros clubes por conquistar el continente.

Después de épocas en la que se gestaron torneos que llevaron a los clubes más allá de sus fronteras, como la Copa Aldao y el Campeonato Sudamericano de Campeones –en América– la Copa Mitropa y la Copa Latina -en Europa- o la Pequeña Copa del Mundo, entre otras, se hizo evidente la necesidad de contar con competiciones internacionales con mayor respaldo institucional.

La recién conformada UEFA ya había tomado la iniciativa y contaba con su Copa de Campeones, por lo que en Sudamérica varios dirigentes retomaron la idea que años antes impulsó la celebración del ya mencionado Campeonato Sudamericano de Campeones.

Antecedentes

Las diez delegaciones que conforman Conmebol votaron el 4 de agosto de 1959, mientras que Venezuela -anfitriona del congreso- se abstuvo y Uruguay manifestó su negativa, las restantes 8 asociaciones nacionales apoyaron la propuesta, naciendo así la Copa de Campeones.

El sorteo de los enfrentamientos ya dejaba por fuera a Ecuador -no había campeón debido a que no realizaron torneo en el 59- y Venezuela que declinó participación de su campeón -Deportivo Español- argumentando que carecían de equipos con nivel suficiente para hacer una representación digna. Por lo cual solo participarían campeones de 8 ligas en el sorteo.

El sistema era sencillo, eliminación directa a doble partido -ida y vuelta- y un tercer partido en caso de empate en puntos y diferencia de goles.  Para la fecha del sorteo -15 de febrero de 1960- Uruguay y Brasil aún no tenían campeones definidos. Las llaves quedaron de esta forma: San Lorenzo (ARG) vs Campeón de la Taça Brasil; Campeón de Uruguay vs Jorge Wilstermann; Olimpia (PAR) vs Universitario (PER); Universidad de Chile vs Millonarios (COL).

Mientras que Bahía y Peñarol se coronaron campeones a finales de marzo de 1960 -protagonizando el milagre do Bahia y el caso Spencer Linazza– dejando por fuera al Santos y a Nacional -finales que tuvieron 5 y 8 expulsados respectivamente-, Universitario de Perú desistió en participar por dificultades económicas. Olimpia gracias a esto último, se clasificó directo a semifinales.

Debut colombiano

Millonarios como campeón del torneo colombiano de 1959 había logrado el honor de ser el representante colombiano en la primera Copa de Campeones, la quinta estrella azul también fue la primera obtenida por Gabriel Ochoa como entrenador. Una campaña con 58 puntos -6 más que su perseguidor, Medellín- y solo 8 partidos perdidos.

Universidad de Chile por su parte en la temporada del 59 empató en lo más alto de la tabla con Colo-Colo, obligando a un partido de desempate. El Chuncho se impuso 2-1 sobre El Cacique logrando de esta forma su segundo título nacional.

Ambos azules no se encontraban en su mejor momento para el inicio de la campaña de 1960. Los chilenos, aunque no habían iniciado aun su torneo nacional, si habían disputado el Torneo Preparación -antigua Copa Chile- quedando eliminados en cuartos de final por sorteo, después de empatar con Santiago Wanderers. Mientras que Millonarios tenía un mal inicio de temporada -cuatro puntos en 6 partidos, compartiendo el fondo de la tabla con Cúcuta y Pereira- incluso Gabriel Ochoa presentó su renuncia a la dirección técnica después de ser derrotado por Tolima, la cual haría efectiva después de su regreso al país, dado los compromisos internacionales del club.

El Estadio Nacional de Santiago acogería el primer partido de un equipo colombianos en la historia de la Libertadores. 8 de Mayo de 1960 –en la época el torneo se disputaba los días domingo- será recordado como fecha histórica para Millonarios. A pesar de la crisis que vivía el equipo colombiano, se contaba con cierto favoritismo dado el prestigio internacional con el cual ya contaba el club, sin embargo, ninguno de los protagonistas imaginaba lo que iba a acontecer durante esos 90 minutos.

Transcurridos solo quince minutos y el visitante ya había anotado dos goles -Pizarro y Klinger- desconcertando a la afición local. La U intentó descontar, pero el portero Centurión se mantuvo seguro. A los 9 minutos de la segunda parte Micheli anota el tercero para Millonarios, tanto que provocó la desesperación al equipo dirigido por Luis Álamos. Klinger, Larraz y Pizarro completarían la faena. Un 0-6 reflejó en la pizarra el dominio del conjunto colombiano, la afición local no tuvo más que aplaudir lo realizado por el Embajador.

Pablo Centurión, Hernando ‘Tigre’ Moyano, Carlos Alberto ‘Flaco’ Bolla, Francisco ‘Cobo’ Zuluaga, Juan Ramírez Gallego, Ricardo ‘Pibe Díaz’, Orlando Larraz, Rodolfo Michelli, Roberto José Castro, Marino Klinger y Rubén Pizarro formaron el once histórico, junto a Martín Alarcón que ingresó en la segunda parte.

El bulla en su momento argumentó que la pobre presentación se debía al desgaste del viaje de sus jugadores –7 de ellos venían de una gira europea que realizaba la roja como preparatorio al mundial de 1962-, en su nómina se encontraban referentes del futbol chileno como Braulio Musso, Luis Eyzaguirre, Sergio Navarro, Ernesto Álvarez, Carlos ampos y Leonel Sánchez.

El resultado contundente en Santiago hizo que el resto de la serie fuera solo trámite y anécdotas. Desde el viaje hacia Bogotá de los dos equipos juntos, el partido amistoso de Millonarios frente a Universitario (2-2) durante la escala del viaje en Lima, la visita a casa presidencial de la delegación chilena con regalo incluido a la primera Dama -Bertha Puga era chilena-, la decisión de Ochoa de continuar al mando -aunque terminaría renunciando meses después. El partido de vuelta (1-0) a favor del local -anotación de Micheli- selló de forma contundente la clasificación del primer Embajador a las semifinales del torneo frente a Olimpia.

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