Opinión: El COI elude olímpicamente la realidad del COVID-19 en el mundo

Por: José Gabriel Celis – @josegaceljose.celis@rotondadeportiva.com

Mientras cientos de personas se contagian y otras mueren, en medio de unos tiempos particularmente difíciles para la humanidad entera, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió seguir adelante con sus planes para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

El pasado 12 de marzo, con la crisis del COVID-19 ya avanzada en el mundo, el COI realizó la tradicional ceremonia de encendido de la llama olímpica en Grecia, para iniciar su viaje rumbo a Tokio, sede de los juegos previstos del 24 de julio al 9 de agosto.

Aunque la ceremonia y su recorrido buscan “proporcionar esperanza” y ser “la luz al final del túnel”, atletas y varias entidades deportivas están en total desacuerdo con que se realicen las justas como si nada estuviera pasando.

Al cierre de esta semana, las federaciones de atletismo y natación de Estados Unidos, solicitaron oficialmente al COI aplazar los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, lo cual es un golpe de opinión fuerte en contra de los planes de Thomas Bach (presidente del COI) quien aseguró a la prensa que no está en la agenda cancelarlos, y que hacerlo no es tan fácil como un partido de fútbol.

Quizás lo que no han entendido en la cuna del olimpismo, es que por la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud, la situación no es normal en ninguna actividad del mundo, incluyendo los clasificatorios de múltiples deportes a los juegos, como también los entrenamientos de todos los deportistas de primer nivel.

Puede que haya buena suerte, y la crisis sanitaria mundial sea superada en poco tiempo. El problema es que no hay fecha clara para ello y además, el tiempo de preparación de los deportistas será insuficiente.

Es cuestión de tiempo que el COI deje de eludir olímpicamente la realidad y se decida a cancelar o reprogramar los JJ.OO., dejando a Tokio por segunda vez en su historia sin los juegos. En 1940 fueron designados los Olímpicos a la capital japonesa, pero la guerra con China en el contexto previo a la Segunda Guerra Mundial hizo que le dieran la organización a Helsinki (Finlandia), para luego ser cancelados definitivamente.

Tal será el grado de separación de la realidad por parte del COI en pro de sus Juegos Olímpicos, que inclusive la FIFA ha donado 10 millones de dólares al fondo común para investigar el COVID-19, sumado al sentimiento de solidaridad por parte del fútbol ante la situación, mientras el olimpismo mira a un lado y prepara una fiesta en un momento donde no hay nada por celebrar.

Deja un comentario