Clásico y Bohemio: Si te dicen que no salgas, ¡No salgas!

Muchos momentos de desilusión ha sufrido el fútbol nacional en su historia, sin embargo, lo sucedido el 23 de junio en el Estadio San Paolo dejó en el ambiente una extraña sensación en los aficionados, que pasaron de la euforia a la eliminación, siendo hasta entonces la mejor participación colombiana en una copa del mundo.

Por: Rubén Casas – @Benchobohemio en Twitter

Días atrás el equipo colombiano había logrado una verdadera hazaña, empatando con uno de los seleccionados históricos y con un gol en tiempo de descuento, logró su clasificación a octavos de final. Ahora el próximo rival era Camerún, el mismo Pacho Maturana había mostrado su preocupación y hablaba de un partido difícil para el combinado nacional

Antecedentes

La Selección Colombia después de 28 años volvía a la gran cita del balompié mundial. Después de lograr su primer triunfo en toda la historia del torneo frente a Emiratos Árabes Unidos (2-0) y perder contra la extinta Yugoslavia (0-1), logran su clasificación con un agónico empate (1-1) con Alemania. Colombia se clasificó como uno de los mejores terceros de la primera fase.

Una de las figuras de ese equipo René Higuita. Portero que un año atrás, gracias a sus habilidades se coronó como campeón de Copa Libertadores con Atlético Nacional. Una de sus grandes fortalezas era su capacidad para atajar penales, algo que en tierras italianas probó al detener un cobro frente a los yugoslavos. Sin embargo, a nivel internacional era conocido por sus llamativas salidas del arco con el balón en los pies.

Camerún también consiguió en Italia 90 su segunda clasificación mundialista y en su debut alcanzó además su primera victoria en este tipo de competencias, nada más que frente a la campeona defensora, la Argentina de Maradona y Caniggia (1-0). Los africanos redondearon su inicio en el mundial derrotando a la Rumania de Hagi y Lacatus (2-1), aunque en el último partido fueron goleados (0-4) por la desaparecida Unión Soviética, los leones indomables clasificaron como primeros en su grupo.

Los cameruneses contaban con varios jugadores llamativos, pero claramente uno de ellos era distinto al resto, Roger Milla. Mientras que la mayoría de los jugadores que se encontraban en la cita mundialista el año anterior se encontraban buscando clasificarse, Milla había optado por retirarse del fútbol profesional para radicarse y jugar en Isla Reunión. Pero el llamado del presidente Paul Biya para representar a su país lo llevó a vestir una vez más la camiseta verde que representaba a Camerún.

Con 38 años y la evidente falta de una competencia de alto nivel, Milla fue relegado al banco de los suplentes, su misión era apoyar a los jugadores jóvenes ya que Roger ya tenía un mundial a cuestas. Sin embargo, se convirtió en el arma secreta del seleccionado del entrenador Valeri Nepomniatchi. En la primera ronda siempre salía del banco para darle un nuevo espíritu en el campo de juego a sus compañeros, incluso dos goles suyos frente a Rumania significaron la clasificación camerunesa a octavos de final.

23 de junio de 1990

El primer periodo tuvo un dominio de Colombia, la cual no logró descifrar el esquema defensivo de los cameruneses, lo más cercano fue un disparo de Rincón que se estrelló en el ángulo superior izquierdo de la portería de Nkono. El segundo tiempo parecía un calco de la etapa inicial hasta el ya tradicional ingreso de Roger Milla en el minuto 54. El aporte del veterano de algún modo niveló las acciones y Colombia, aunque mantuvo la esférica no logró acercarse con peligro al arco africano.

El primer tiempo extra mantuvo la tendencia de los 90 minutos y muchos ya contaban con una nueva gesta histórica en la definición por penales, pero el mismo jugador que hace menos de un año se encontraba prácticamente retirado cambió la historia del juego. Después de ganar la espalda de Perea y dejar en el camino a Andrés Escobar con un zurdazo elevado vulneró el arco de Higuita, el veterano marcaba el primer gol de Camerún en el compromiso.

Postal para la historia

Con el marcador adverso y un poco menos de un cuarto de hora, Colombia debía volcarse al ataque y asumir todos los riesgos, mientras que Camerún se afincaba mas en su estrategia, la cual fructificó tres minutos después con el segundo tanto.

Un rechazo de la zaga camerunesa fue recibido por René en tres cuartos del campo quien descarga sobre Perea, coroncoro al percibir a Milla la devuelve a Higuita quien estaba lejos de sospechar que sería el protagonista de un duelo en el cual sería derrotado. Milla con una absoluta facilidad, picardía y viveza despojó al portero colombiano del balón. Solo tres zancadas del experimentado 9 camerunés fueron suficientes para hacerse inalcanzable y rematar al arco vacío. René Higuita falló en una jugada que era parte de su identidad, mientras tanto Milla iba al banderín nuevamente a hacer su danza makossa, sentenciando la suerte del encuentro.

De poco sirvió el gol del descuento de Bernardo Redín. Gracias a Roger Milla, Camerún se convirtió en el primer seleccionado africano en clasificar a cuartos de final del mundial.

Recientemente en redes esta jugada legendaria fue rememorada por sus propios protagonistas. Mientras que Higuita compartió hace algún tiempo un meme con el fin de hacer un llamado a mantenerse en casa por la pandemia de COVID-19, Milla quien recientemente se unió a Twitter respondió como lo hizo hace 30 años, aprovechando de forma inesperada para anotar.

Después de muchas experiencias que vivieron ambos jugadores después de ese evento, es claro que solo queda un sentimiento de respeto y cordialidad, después de todo, esto es el fútbol.

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